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La Feria del Chocolate de Torrent, nacida en 2023 y celebrada anualmente entorno en las fiestas de la Entrada de la Flor el día 1 de febrero y San Blai, el 3 de febrero, se ha convertido en un pilar cultural y comercial de la capital de l’Horta Sud.

 

Para esta memoria, el objetivo principal es reflejar como la Feria ha consolidado y puesto en valor la histórica tradición chocolatera local de la elaboración del chocolate de bollo o bollet, y como ha crecido en días, expositores y visitantes hasta la III edición de 2026.

 

Torrent, cuna del chocolate artesanal

La historia de la ciudad de Torrent permanece indisolublemente ligada en la tradición chocolatera desde mediados de siglo XIX. El que empezó como un pequeño tejido de obradores familiares, se convirtió en uno de los motores económicos, culturales y gastronómicos más importantes de la comarca de l’Horta Sud. Mientras que otras regiones industrializaron rápidamente sus procesos, los artesanos torrentinos preservaron celosamente una técnica de elaboración manual única: el tradicional chocolate de bollo (el bollet torrentí).

 

Esta emblemática variedad, modelada a mano y enfriada en mesas con formas específicas esperando que el cacao emitiera su sonido característico al solidificarse, ha alimentado las meriendas de generaciones de valencianos y forma parte inseparable de la identidad local.

 

La Feria como medio para puesta en valor

Con el paso de las décadas y los cambios en los hábitos de consumo globales, el sector chocolatero de Torrent sufrió una gradual reducción en el número de productores en activo. Por eso, el Ayuntamiento, junto con la empresa pública Idea’t, marcaron en 2023 los inicios de la actual Feria del Chocolate , incluyendo en la Feria de San Blai un estand destinado a tal efecto.

 

El objetivo institucional no es solo habilitar un mercado comercial efímero, sino erigir una plataforma anual que sirva como punta de lanza estratégica para proteger el patrimonio inmaterial, conectar los sabores de la infancia con las nuevas generaciones y posicionar en la ciudad como la capital del chocolate por excelencia. La integración de la feria dentro del calendario  de las fiestas de San Blai y la Entrada de la Flor potencia de manera sinérgica la atracción de turistas y dinamiza la hostelería local.